Cáncer de mama
El cáncer de mama es el más común entre las estadounidenses, junto al de piel. Alrededor de una de cada siete u ocho mujeres lo padece en su vida. Por lo general, se forma en los conductos que llevan leche al pezón (conductos) y en las glándulas que producen leche (lobulillos). Ocurre tanto en hombres como en mujeres, pero no es común en los hombres.
El cáncer de mama puede aparecer en hombres y mujeres, pero es menos frecuente en los hombres porque sus glándulas mamarias están menos desarrolladas.
Existen muchos factores de riesgo diferentes que contribuyen al cáncer de mama:
- Age: It has most often been found in women over age 60 and men between age 60 and 70.
- Family history of breast cancer: Those with a family history of breast, ovarian or colon cancer can be at higher risk.
- Radiation exposure: People who have been treated with radiation to the chest for diseases like lymphoma are at higher risk.
- Alcohol and/or Liver Disease: Studies suggest liver disease, such as cirrhosis, and/or heavy alcohol drinking which can affect the liver increases risk for breast cancer.
- Being overweight: Recent studies have shown that being overweight or obese during adult life increases risk because having more body fat can raise estrogen levels and risk.
- Exercise: Women who are not physically active throughout life may have a higher risk.
- Race: Cases of breast cancer in Caucasian women are seen slightly more often than those who are Latina, Asian or African American.
- Menstrual cycles: Chances are higher for women who had their first period before age 12. El riesgo es aún mayor en las mujeres que llegan a la menopausia después de los 55 años.
- Having or not having children: The older a woman is when she has her first child, the greater her chance of breast cancer. Las mujeres que nunca tuvieron hijos también constituyen un grupo de riesgo. Las mujeres embarazadas y lactantes tienen menos ciclos menstruales y, por lo tanto, están menos expuestas a las hormonas producidas por los ovarios. La exposición a estas hormonas, las cuales estimulan el crecimiento celular, se ha vinculado a un aumento en el riesgo de padecer cáncer de mama.
Exámenes de detección de cáncer de seno
La detección y atención temprana es una de las mejores maneras de reducir el número de muertes causadas por esta enfermedad. Existen diferentes tipos de exámenes y pruebas para detectar el cáncer de mama.
- Autoexamen: establezca un cronograma para realizarse el autoexamen, lo recomendable es una vez al mes. Si todavía tiene menstruaciones, el examen es más fácil luego de su período. Manténgase segura y hable con su médico si encuentra:
- Un bulto, nódulos duros o engrosamiento en el interior del seno
- Hinchazón, enrojecimiento u oscurecimiento del seno
- Malestar u hoyuelos en la piel
- Dolor en los pezones o retraimiento de los mismos
- Picazón, piel escamosa o erupción
- Secreciones provenientes del pezón (excepto cuando está amamantando)
- Examen clínico de los senos (CBE, en inglés): se realiza como parte de su control anual. Su médico revisará sus mamas en búsqueda de cambios en la forma y el tamaño, y bultos. El examen clínico de las mamas se debe realizar al menos una vez cada tres años en mujeres entre 20 y 40 años. Después de los 40, las mujeres deben realizarse un examen clínico de las mamas todos los años.
- Mamografía: una mamografía es una radiografía que toma una imagen del interior del seno. Este examen puede mostrar algunos signos de cáncer de mama antes de que se realice el control. También puede mostrar si lo que se encontró durante un examen podría llegar a ser cáncer. Las mujeres mayores de 40 deben realizarse este examen todos los años, a pesar de que algunos médicos recomiendan hacerlo cada dos.
Si aparece algo inusual durante un examen clínico de las mamas o una mamografía de control, es posible que su médico le pida más exámenes.
Consulte con su médico de cabecera cuándo debería comenzar a realizarse exámenes de mamas y cuál de estos es la mejor opción para su caso.